Nosotros nos planteamos el trabajo de la siguiente manera. Luisma se sumerge en Internet y ¡casi se ahoga! Más que nada por la cantidad de tiempo que pasa buscando eventos y contactando con gente. De ahí sacamos multitud de entrevistas y contactos para posibles patrocinios.
La elaboración de los guiones es un poco parte de todos. En algunas ocasiones los ha escrito Manu, otras Luisma y otras yo (Natalia).
Aún así, todo y digo TODO, tiene o mejor dicho, debería pasar, por la criba de Manu. Es un experto en estos temas y sabe sacar el lenguaje que más se adecua a este medio, además de sacar todo el jugo de los temas a tratar.
Es el cerebro de este proyecto, el que nunca deja la mente descansar. Los nuevos planes están efervescentes siempre en su cabeza, tanto es así, que casi no tiene tiempo para nada. Eso sí, siempre trabajando duro con una sonrisa y una palabra amable que decir.
Como ya he dicho, Luisma se pasa el día navegando. Que si me han escrito estos, que si me han escrito aquellos, que tengo ya los carteles para los eventos, que quieren que hagamos tal entrevista…una locura! Él es incansable!! Lleva un ritmo que los demás del equipo no podemos seguir, y así nos hace el trabajo mucho más fácil y sencillo.
SILENCIO, SE RUEDA
Ahora le llega el turno a nuestra última y no por ello menos importante, adquisición.
¡Dani! El hombre pausado. Le he rebautizado así ya que jamás le he visto nervioso. Todo tiene solución para él. Si no es hoy será mañana, pero llegará.
Cualquier cosa es susceptible de ser grabado por Dani. Y si comento esto, es porque he estado con él y ha sido capaz de hacer 11 tomas del mismo edificio, hasta que ha conseguido que quede como quería. Vamos, que si pensaba que había mucha luz, ha empezado a hacer tomas hasta que el sol, aburrido, se ha ido. Si alguna vez casi me voy yo… Pero así es Dani, no para hasta conseguir lo que busca.
Y finalmente yo, Natalia. Suelo ser bastante tranquila aunque como se me acumule el trabajo me pongo neurótica. Impaciente, sí. Creo que esa palabra me define bastante bien. Quiero hacerlo todo ¡ya! Y claro, eso no siempre puede ser…
En el último momento decido qué me pongo. Uy esto no, que me lo puse hace dos semanas, bueno pues esto otro. Lo bueno que tengo, es que reciclo bastante ropa, por lo que puedo mezclar ropa de la última temporada con trapitos de hace cinco años, a los que yo cariñosamente, denomino “trapitos vintage”.
IDEAS GENIALES
A este equipo se le ocurren multitud de ideas para sorprender, algunas pueden hacer que mi integridad física peligre…
“Oye Natalia hemos pensado que podías grabar un capítulo en un globo aerostático, también en una barca en el río, (tengo un miedo atroz a barcas, canoas, etc.), con patines…”
Y por supuesto, yo acepto lo que haga falta porque eso hará que el capítulo tenga algo especial. He de decir que viajar en globo no salió, pero subir a la barca y patinar lo hice. Eso sí, con unos patines del número cuarenta y tres que me prestó Dani…
Llega el día de grabación. Quedamos en la localización. Si hay invitados, primero con ellos para que puedan realizar sus quehaceres…
¡Y COMENZAMOS!
A Dani le gusta más esta luz. ¡No! Mejor esta otra. Yo le digo que no puedo. Me lloran los ojos si miro al sol, (qué quejica soy). Empiezo a decir la entradilla. No puede ser, ¡no se ha grabado el sonido! Volvemos a repetir.
Hacia la mitad de grabación, pienso para mí, no lo digas Natalia, no lo hagas. Pero vuelvo a decir lo mismo que en todas las grabaciones: “Dani venga, que me muero de frío”. Soy de esas que tienen los pies como cubitos de hielo…
Me vuelvo a equivocar. No sé si a mis compañeros presentadores de otros lostin les ocurre, pero algunas veces es como si me hubiera comido quince polvorones antes de decir un párrafo. ¡Jesús qué boca de trapo!
Dani repite otra toma. Miramos al cielo. Se está yendo la luz. “¡Vamos deprisa!” nos decimos el uno al otro. Y entonces como por arte de magia, todo sale perfecto en una única toma.
¡Lo que puedo decir con orgullo es que lostinvalladolid es un lujo de equipo y que no lo cambio por nada!
Natalia Niño.